estás en www.juanescu.com  
  Log out  
  María Pérez >>> ptqkblogzine.blogia.com  
 

 

"Siempre que se prepara una gran carnicería hay un ensayo general artístico que indica la aceleración de los preparativos"*. Por eso, a estas alturas nadie duda ya de la capacidad de los /new media/ para evocar el final tan anunciado de eso que todavía conocemos como realidad.

Concepto vertiginoso y denso de filosofía –/realidad/-, formateado listo-para-consumir por la supersposición de dos niveles complementarios que al definirlo, lo anulan. Uno es el de la realidad /actual/, que nos llega en primer grado, por defecto, apenas encendemos el móvil o salimos a comprar el pan. Nodos de comunicación auto-referenciales que ensamblan y distribuyen el producto estrella de la sociedad de la información. Ensamblajes llamados culturales, como el cine, la musica o el arte, que manufacturan la ilusión de la pertenencia, el /free choice/ y el consenso /universalis/. Artefactos de seducción, máquinas de guerra, al fin y al cabo, que revolucionan los lenguajes de lo público y la transformación social, convertidos en entrañables souvenirs de un siglo del que nos cuesta despedirnos. El otro es el de esa realidad, aún en fase de experimentación, que –por miedo a equivocarnos- de momento llamamos /virtual/. Territorio éste, apenas adivinado pero fecundo en mitos morbosos, en el que se dan cita todos los fantasmas de la literatura ciberpunk. Teoría del caos, robótica de aplicación industrial, bases de datos a precio de saldo, redes subterráneas de socialización individual, accesos abiertos y nodos resistentes, perfeccionamiento de la especie humana por la manipulación genética y suma y sigue. Tecnologías de control extraordinarias que sólo podemos pensar en abstracto, con la metáfora de la red y el famoso /todo está conectado/ como únicos antídotos posibles ante el pánico de lo irrepresentable.

La realidad – irreal, virtual, hiperreal o realista- del ciberpunk es que, efectivamente,/ algo que no somos nosotros/ /pero existe a través de nosotros/ está tomando el control. Algo que no es un ejército de clones frustrados de amor ni/ /un laboratorio de geeks en California ni una élite masónica ocupada en confeccionar programas de gestión de la humanidad. No existe el cerebro colectivo. Sólo un organismo post-orgánico de supervivencia viral, alimentado por los miles de millones de inputs que nos atraviesan a pesar de nosotros, sin dejar apenas rastro y en el que cada nodo –cada pensamiento- es prescindible e intercambiable. A diferencia de los medios, los /media/ no tienen fin. Existen por sí mismos y no necesitan /intelligentsia /alguna. Un media es un media es un media es un media es un media es un media es un media es un media es un media es un media es un media es un media es un media es un media es la representación infinita con la que no se negocia. Sólo se admite la desconexión.

http://ptqkblogzine.blogia.com

* Entrada /Media/ en el “Diccionario de las Artes” de Félix de Azúa.